Entra por la puerta y, antes de sentarse, ya sabe lo que tiene. Lo ha buscado. Y no viene a que le exploren: viene a que le confirmen.
Da igual que te dejaras la juventud estudiando la carrera. Ahí fuera, cualquiera con cobertura y una barra de búsqueda se cree colegiado. El síntoma se convierte en diagnóstico, el diagnóstico en pronóstico, y el pronóstico siempre es el peor posible.
Cuadro clínico habitual: certeza inversamente proporcional a la formación. Listado de síntomas impreso, pronóstico catastrofista y la frase que lo abre todo: «yo es que he mirado en internet». Refractario a la evidencia. Pronóstico bueno para él; reservado para tu paciencia.
Google responde a todo. Responder a todo y acertar no son lo mismo.
Le hemos puesto nombre a esa consulta en la camiseta El Asesino de Dr. Google. Indicada para atención primaria, urgencias, triaje, farmacia y mostrador. Contraindicada en cuñados.
¿Cuál fue el último diagnóstico de Google que tuviste que desmontar en consulta? Cuéntanoslo en comentarios.